El agua potable es un recurso fundamental para la salud y el bienestar de las personas. Sin embargo, muchas veces se presta atención a la calidad del agua suministrada por los acueductos, pero se pasa por alto el estado de los tanques donde esta se almacena.
Con el tiempo, los tanques de almacenamiento pueden acumular sedimentos, materia orgánica, lodos, incrustaciones y microorganismos que afectan la calidad del agua y representan un riesgo para la salud de los usuarios.
Por esta razón, el lavado y la desinfección periódica de los tanques de agua potable son actividades esenciales dentro de cualquier programa de saneamiento básico.
Aunque el agua llegue en óptimas condiciones desde la red de suministro, durante su almacenamiento pueden generarse condiciones favorables para la acumulación de contaminantes.
Entre los principales riesgos se encuentran:
La limpieza periódica permite mantener las condiciones sanitarias adecuadas y garantizar que el agua almacenada conserve su calidad.
La frecuencia recomendada para el lavado y desinfección de tanques de agua potable es de mínimo dos veces al año, es decir, cada seis meses.
Esta periodicidad permite controlar la acumulación de sedimentos y reducir el riesgo de contaminación del agua almacenada.
Sin embargo, algunos establecimientos pueden requerir una frecuencia mayor dependiendo de factores como:
La limpieza y desinfección periódica es recomendable para:
Toda infraestructura que almacene agua para consumo humano debe garantizar condiciones adecuadas de higiene y mantenimiento.
Un procedimiento técnico generalmente incluye las siguientes etapas:
Se verifica el estado estructural del tanque, tapas, válvulas, tuberías y condiciones sanitarias generales.
Se realiza la evacuación controlada del agua almacenada.
Se eliminan lodos, incrustaciones y residuos acumulados en paredes y fondo.
Se efectúa la limpieza de todas las superficies mediante procedimientos adecuados para el tipo de tanque.
Se aplican productos desinfectantes autorizados para eliminar microorganismos presentes en las superficies internas.
Finalmente, se realiza el llenado y la verificación de las condiciones operativas del sistema.
Aunque exista una programación periódica, algunas situaciones requieren intervención inmediata:
Ante cualquiera de estas condiciones se recomienda realizar una inspección técnica especializada.
La limpieza y desinfección programada aporta múltiples beneficios:
El lavado y desinfección de tanques de agua potable es una actividad fundamental para garantizar la calidad del agua almacenada y proteger la salud de las personas.
Realizar este mantenimiento como mínimo cada seis meses permite prevenir problemas sanitarios, conservar la infraestructura y asegurar condiciones óptimas para el consumo humano.
La implementación de programas periódicos de inspección, limpieza y desinfección es una inversión en salud, bienestar y cumplimiento de buenas prácticas de saneamiento.
En SERGERCOL S.A.S. contamos con personal capacitado y procedimientos técnicos especializados para el lavado, limpieza y desinfección de tanques de agua potable en conjuntos residenciales, empresas, instituciones educativas, clínicas y establecimientos comerciales.
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